domingo, 21 de octubre de 2012

Tiempo

Llego a casa cansado y confuso, cierro la puerta y me tumbo en la cama.
Recuerdo todo lo que la cerveza no ha borrado ya, y allí esta ella, brillando con luz propia en la noche. La consciencia que me queda me tortura con el tiempo que estuvimos juntos, los paseos, las miradas llenas de amor, la música... El cansancio y la cerveza se alían con el sueño y me duermo encima de la cama, con la ropa y con ella en la cabeza.

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